LIBRURAS: Históricas (diciembre)

20 de diciembre de 1899.  Nace Rubén Martínez Villena

Cuentan que a los tres años de edad, rubRubén Martínez Villena viajaba junto a su padre en un tren al que subió Máximo Gómez. El Generalísimo, impactado por la mirada de aquel niño, tuvo un presentimiento y se lo dijo: “Tu vida tendrá luz plena de mediodía”. No se equivocó ni un poquito.

Rubén, un bebé delgado, rubio y de ojos verdes, nació en una casa de tablas situada en la avenida 91 # 8427 e/ 84 y 86 en las rojas tierras de Alquízar.

La casa fue mandada acasit construir en 1875 por el abuelo paterno de Rubén, Don Antonio Ma. Martínez, natural de Galicia. La planta, en forma rectangular, contaba con un portal y cuatro habitaciones (dos anteriores y dos posteriores); las columnas y paredes eran de madera, el techo de tejas francesas y el piso de tabloncillos; las ventanas tenían barrotes de hierro y la puerta principal era de tipo tablero; la edificación se complementaba con un espacioso patio. Diez años después, hacia 1885, Don Antonio fundó en ella la primera escuela pública de la localidad.
En 1898 la vivienda pasó a manos de los padres de Rubén, quien nació en la segunda de las habitaciones. La familia Martínez Villena se trasladó hacia La Habana en 1901 y el inmueble fue ocupado por otros propietarios, quienes le introdujeron algunas modificaciones.
Dieciséis años después de la muerte de Rubén, los miembros del Partido Socialista Popular de la localidad colocaron una Tarja Conmemorativa en el portal de la vivienda; dicha tarja fue develada por el prestigioso intelectual Juan Marinello el 20 de diciembre de 1950 en homenaje al 51 aniversario del natalicio del líder.
En 1974, después de haber tenido cinco propietarios particulares pasa a manos del estado cubano y se restaura atendiendo a su estructura original para convertirla en museo. Lo cual se logra en 1976, año en que se inauguró. En 1978, se declara Monumento Nacional.

La información anterior ayudará a completar los conocimientos que aportan los textos escolares del nivel secundario, pero la lectura hermosísimavoz de La voz en llamas, te permitirá conocer mejor al poeta y al revolucionario que descuidó su salud por entregarse a nuestra patria.

Encuéntralo en la Sala Juvenil

 

 

23 de diciembre de 1841. Nace Ignacio Agramonte y Loynaz,  “el Mayor”agramonte

Resulta indispensable destacar cómo un joven intelectual sin conocimientos militares llegó a brillar como aguerrido jefe, imponiéndose el estudio del arte militar y entrenando a sus oficiales y a su tropa que se distinguieron por su disciplina y organización tanto en la infantería como en la caballería. Muchas acciones meritorias hallamos en su larga historia de servicios al frente de la guerra en el Camagüey primero y en Las Villas después. La que ha pasado a la historia con mayor resonancia por su audacia y coraje es el rescate de Julio Sanguily, el 8 de octubre de 1871. Rubén Martínez Villena retrata la proeza en versos ardientes:

“…ordenando una carga de locura

Marchó con sus leones al recate

Y se llevó al cautivo en la montura”.

Sus enemigos, luego de incinerar su cadáver, dispersaron las cenizas para no dejar ni huella de su vida luminosa. Nada lograron sino afianzar en el orgullo patrio de los camagüeyanos el reconocerse como agramontinos.

Tras la caída del héroe en los campos de Jimaguayú, Máximo Gómez ocupó su lugar como jefe del Camagüey insurgente y tras sus primeras victorias reconoció con hidalguía y modestia que se debían a que “Agramonte me ha entregado un ejército entero y firme”.

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