Brouwer, Leo (1939- ) PDF Imprimir
lo. de mayo de 1939 Rompiendo tradiciones No hay dudas de que este haba­nero nació con un "ángel" músi­co. Claro está que este "ángel" tuvo el soporte imprescindible del padre, Juan Brouwer, quien puso una guitarra en sus manos por vez primera, y de su profesora de sol­feo y teoría, Caridad Mezquida. Vendrá luego el descubrir de la escuela del maestro español Francisco Tárrega —técnica que Emilio Pujol le trasmite a Isaac Nicola y éste la implanta en Cuba y en su entonces joven discípulo—, hasta que, a los 16 años, germina la primera semilla: Preludio, un contrapunteo del "tres" criollo en arpegiato, a la que seguirán Música (para guitarra, cuerdas y percu­sión) y el solo de guitarra Suite número 1. Ha nacido un nuevo modo de hacer guitarrístico, en que se resu­men los elementos básicos de la guitarra clásica y la savia de la músi­ca popular cubana, que tiene en Vicente González Rubiera, Guyún, a su precursor y que a partir de ahora convertirá a Leo Brouwer en un artista excepcional. Muy temprano descuella el alumno de Nicola, no sólo como intér­prete, sino como compositor de primerísimo orden. Tal parece que creador e intérprete son haz y envés a un tiempo. Con el decursar de lósanos de la semilla, también germinará el pedagogo brillante y exi­gente. Interrogado en una ocasión sobre los métodos empleados en Cuba para la enseñanza de la Composición, respondió tajante: "No conozco los métodos, pero sí las limitaciones, sobre todo en la información y el análisis técnico de la gran obra, en general de la música culta. Hay que analizar, hay que conocer, hay que oír cientos de obras. Y no sólo del renacimiento, el barroco, Beethoven, Brahms... sino del siglo xx". Y concluye aleccionador: "Mientras se utilicen solamente \\\\asformas y se apliquen a deter­minado lenguaje —esté o no de moda— no habrá profundización en una obra. En principio y dicho en una frase: el músico tiene que co­nocer toda la música del mundo para poder saber quién es e/".1 Del abuelo paterno heredó la pasión por la lectura. En su adoles­cencia estudió pintura y gusta de las ciencias en general, hecho que se refleja en los contenidos y títulos de algunas de sus obras, como Exaedros III, Parábola y su ya clásica La espiral eterna. En 1959, el Gobierno Revolucionario de Cuba le otorga una beca. Parte hacia Nueva York, donde estudia Dirección Orquestal en, la Julliard School ofMusic y después en la Universidad de Hartford. Leo Brouwer ha conducido la Orquesta de Cámara de la BBC de Londres y acompañado a solistas del calibre de Astor Piazzola, Cacho Tirao, John Williams o Julián Brim, entre otros muchos. Desde 1981 ha sido director general de la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba. Cultura popular Nunca ha separado la música popular de la culta, pues considera que ésta no puede dividirse en compartimentos estancos. Harold Gramatges aclara: "De ahí que pueda hacer audaces versiones de tres canciones de los Beatles: She 's leaving, The fool on the hill y Penny Lañe, primeros clásicos de la segunda mitad de siglo, como comentó el pro­pio Brouwer refiriéndose a los Beatles. Nosotros añadiríamos que sólo un compositor dotado de tal imaginación y recursos en su instrumento puede realizar tal hazaña".2 Brouwer ha sido profesor de armonía, contrapunto y composición; sus obras aparecen en el curriculum obligatorio de la Escuela Normal 1 rozada, hamilé: "Toda la música del mundo", revista Clave, no. 13,p. 39, 1989. 2 giro, radamés: "Leo Brouwer y la espiral eterna de su guitarra", revista Revolu- cióny Cultura, no. 4, p. 7, 1984.Tomado del libro: Personalidades Cubanas del Siglo XX, Editado por Ciencias Sociales, 2002
 
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